DECLARACIÓN PÚBLICA

Ante los graves hechos ocurridos ayer jueves en la Región de La Araucanía, específicamente en la comuna de Galvarino, en los que familiares directos del actual Presidente de la Cámara de Diputados fueron atacados con armas de fuego y objeto de un atentado incendiario, los diputados de la Bancada de Renovación Nacional manifestamos nuestro más absoluto rechazo y compartimos el dolor y la angustia de nuestro compañero de bancada y su familia, sentimiento que hacemos extensible a todas las víctimas de la violencia en dicha región.

Desde hace ya un período extenso se observa allí el uso de armamento de grueso calibre, la actividad de grupos organizados que reflejan preparación, financiamiento y formación para los atentados que acometen y, muy lamentablemente, el ataque a víctimas inocentes, que incluso han pagado con su vida la renuencia a abandonar la tierra y el hogar que con tanto esfuerzo han forjado. Se trata de una violencia irracional que incluso ha cobrado la vida de uniformados que buscan restablecer el orden y la seguridad en un territorio que demanda a gritos la intervención del Estado.

En momentos donde la violencia cobra la vida de compatriotas y siembra el terror, la pasividad se torna inmoral y por qué no señalarlo, importa la renuncia del Estado democrático a procurar uno de sus bienes más esenciales: seguridad.

Hacemos un enérgico llamado a los dirigentes políticos y al Parlamento a construir caminos de acercamiento y diálogo, pero por sobre todo de acción decidida ante este tipo de violencia. Debemos retomar iniciativas legislativas fundamentales para hacer frente a la violencia y el crimen organizado, pero ello debe ser realizado con convicción, enviando una señal a la ciudadanía que, por sobre las diferencias, mejorar la calidad de vidas de miles de compatriotas que sufren la perdida de un ser querido o viven con temor a ser víctimas de la violencia, es una prioridad exenta de consideraciones políticas. Desde ya, como Bancada manifestamos nuestra total disposición para un trabajo legislativo que permita sacar adelante lo más rápido posible las iniciativas que se encuentran pendientes de aprobación en el Congreso Nacional.

Adicionalmente, urge que el Gobierno utilice en toda su extensión el abanico de instrumentos jurídicos que la legislación le flanquea para hacer frente a este problema, incluyendo los mecanismos de excepción constitucional que permitirían enfrentar el poder de fuego y la organización que esta clase de organizaciones criminales ha mostrado. Al mismo tiempo, es importante que refuerce la persecución penal de estos hechos con su colaboración como querellante, incluyendo la calificación como terrorista de los actos que así lo ameriten.

La escalada de la violencia en La Araucanía y en la Provincia de Arauco sólo conducirá al país a un espiral de mayor confrontación y a un empobrecimiento que afectarán, en principal medida, a aquellos ciudadanos más vulnerables, quienes, sin distinguir su origen étnico, afinidad política u otra característica, se esfuerzan día a día por sacar adelante a sus familias. Reconocemos la necesidad de diálogo en torno a los conflictos políticos, sociales y de desarrollo que persisten en la zona, pero tenemos la convicción total de que la única manera de abordarlos es al alero del Estado de Derecho, en democracia y en paz. Proponemos desde ya abordar de manera conjunta y decidida esta grave situación que afecta al país, de manera tal de mantener el imperio de la ley, avanzando de una vez por todas en terminar con la inseguridad que existe en la región.